Infancia.

Hay un lugar donde viven todas la ideas del mundo, ahí las ideas se casan entre ellas, tienen hijas más pequeñas que se pelean porque todas se llaman igual, Ocurrencia Jiménez o Hernández o Pérez, pero todas se llaman Ocurrencia, a veces esto resulta un infierno para las ideas “mamá” que no saben que hacer con ellas, se confunden todo el tiempo y siempre terminan haciendo una doble fila que provoca un tráfico espantoso a la salida de las loncheras.
Las ideas más afortunadas viven en libros de tapa gruesa con perro y todo, las menos viven en servilletas llenas de café o cajas de cartón. Algunas ideas hacen fiestas y van al super a comprar crayolas y hojas blancas para cenar, otras prefieren ir a “la lucha de ideas” que más que lucha es un coqueteo interminable de unas ideas contra otras.
Las ideas no descansan y son felices casi toda su vida aunque la gran mayoría solo vive entre 11 y 14 años.



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