Territorio común. No soy solo.

¿Qué habitamos hoy? ¿Qué y cómo se definen estos espacios? ¿Dónde acaba una ciudad y comienza la otra?

Todo ciudadano se entiende y compromete con su entorno y su patrimonio mediante una exploración cotidiana abierta e informal del espacio que habita. Desde este explorar y mediante la lectura y observación del territorio, asimila y construye día con día su propia definición de ciudad.

Hoy, el habitar del espacio nos compromete no solo a vivir la ciudad, si no a pensarla y construirla desde visiones de comunidad y conjunto en las que el «no soy solo» se convierte en estandarte.

Yona Friedman en Pro Domo señala: «Un museo es una instalación para el ocio, para que la gente camine, para que mire los objetos expuestos mientras se come un bocadillo. ¿Por qué entonces hacer un edificio-museo o una edificio-universidad si la ciudad ya es un museo y una universidad?»

Ese dotar de significado a lugares comunes que regularmente carecen de definición, parece ser la tarea más importante de cualquiera que se presuma como habitante de una ciudad.



Read Next
Go big on digital.